Señorita: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros. No me ponga excusas, por favor, por haber enviado a su hijo al colegio; tiene pleno poder para ello. Lo recibo como gracia de Dios; y en caso necesario, envíelo acá, si le parece bien. Todo es para usted y para él. Estoy muy contento de ver cómo siente perder sus lecciones; eso está bien. Vi ayer al señor Holden; hablamos un poco del espíritu del martirio; pero la primera vez será del de caridad, que tan necesario ... Seguir leyendo
Señorita: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros. El padre du Coudray no tenía nada que decirle de su hijo, ni yo tampoco, a no ser preguntar si le agrada su estancia en Bons-Enfants, ya que la habitación con fuego de encima de la puerta está vacía y la hospedera me ha preguntado si la tomábamos para él. Lo que yo le digo es sencillamente: dígame cuál es su voluntad. El padre du Coudray no tenía el encargo de hablarle de este asunto, ni de ... Seguir leyendo
Señorita. La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros. Ayer me purgaron; esa fue la causa de que no le contestara, junto con una pequeña ocupación que tuve por la tarde. Vi anteayer a la buena señora presidenta Goussault, bastante animada al comienzo de su mal. Pregunté ayer por ella. Me indicó que no tenía una enfermedad tan grave, pero que le habían sangrado el pie en el agua. Iré pronto a verla. Su indisposición me impide decir a usted que haga la caridad de ir ... Seguir leyendo
Lunes por la mañana, en Bons-Enfants. Señorita: Me piden con mucha frecuencia eclesiásticos desde varios lugares; pero conozco a pocos que pueda ofrecer buenamente, sobre todo a la señora de Liancourt, por las condiciones que desea. Si el señor Bourdoise no se los puede dar, creo que hará bien en pedírselos a monseñor de Beauvais; pero no, para La Roche-Guyon, a monseñor de Rouen. Hay dificultades muy distintas de un obispo a otro. Siento mucho no haber podido concederla el tiempo que deseaba en La Chapelle, y porque ... Seguir leyendo
Señorita: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros. En relación con los sacerdotes de la señora de Liancourt, no puedo menos de responder a usted que creo que no los encontrará por lo poco que ella ofrece; o, si los consigue, le dejarán cuando encuentren otra cosa mejor, a no ser que el buen señor Bourdoise le dé alguno de los suyos, y quiera Dios que se conserven siempre en la manera de vivir que tienen al presente, según espero de su bondad. Y si ... Seguir leyendo
Señorita: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros. Estoy muy satisfecho por lo que me dice de esas buenas jóvenes de Liancourt y especialmente de esa que sabe hacer encaje. Se lo podrá enseñar a las pobres gentes y les servirá de atractivo para las cosas espirituales. Envíelas, pues, cuando le plazca. No veo que sea necesario que la señora Goussault esté con usted a la hora de hablar con la señora Mussot o con esa pobre mujer. Si ninguna de las dos se aprovechase de ... Seguir leyendo
Señorita: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros. Me ha agradado mucho saber nuevas de usted y que se encuentre mejor. Ruego a Nuestro Señor que acabe de curarla, y a usted que haga todo lo posible para ello. La señora Mussot le ha dicho la verdad sobre el ama de Juana, pero no sobre esta buena joven, que estaba muy contenta de ese encuentro. Sin embargo, me parece bien que dé esa satisfacción a esa buena señora Mussot a propósito de Nicolasa y que aproveche ... Seguir leyendo
Página 1 de 42:1 2 3 4 5 »