¡En el nombre de Dios, pueda yo vivir así si me lo permiten! 18. Que esté siempre en mi corazón el deseo de la santa pobreza, para que libre de todo, siga a Jesucristo y sirva con toda humildad y mansedumbre a mi prójimo, viviendo en obediencia y castidad toda mi vida, honrando la pobreza de Jesucristo, que El guardó con tanta perfección. Que mi primer pensamiento, después del descanso de la noche sea para Dios, haciendo un acto de adoración, de acción de gracias y de ... Seguir leyendo
17. Su Concepción y todas las gracias infusas que le fueron concedidas a causa de la elección que Dios hizo de ella por Madre suya, haciéndola Inmaculada en previsión de los méritos de la vida de su Hijo. Su Natividad, su vida purísima dedicada al servicio del templo y su voto de virginidad, sus desposorios, su sumisión y dependencia, su confianza en la divina Providencia, su serenidad y el inagotable abismo de todas las virtudes de su hermosa alma durante su matrimonio, sostenida por la gran ... Seguir leyendo
(hacia 1626) 13. Santísima Virgen, dígnate tomar a mi hijo y a mi bajo tu protección y ten como grata la elección que de esa protección hago para servirme de guía; recibe mis votos y súplicas, junto con mi corazón que te entrego por entero, para glorificar a Dios por la elección que su bondad hizo de ti para ser Madre de su Hijo, por el cual tu Concepción fue Inmaculada en previsión del mérito de su muerte. ¡Que tu nacimiento sea bendecido en la memoria ... Seguir leyendo
8. Yo, la abajo firmante, puesta en la presencia de Dios eterno, habiendo considerado que en el día de mi sagrado bautismo fui consagrada y dedicada a mi Dios para ser su hija y que a pesar de ello, tantas y tantas veces he obrado en contra de su santísima voluntad; considerando también la inmensa misericordia del amor y ternura con que este bondadosísimo Dios me ha mantenido siempre en el deseo de servirle, no obstante mi resistencia casi continua, de la que soy gravemente ... Seguir leyendo
5. En el año 1623, el día de Santa Mónica, Dios me otorgó la gracia de hacer voto de viudez si Dios se llevaba a mi marido. El día de la Ascensión siguiente, caí en un gran abatimiento de espíritu por la duda que tenía de si debía dejar a mi marido como lo deseaba insistentemente, para 1. Luisa de Marillac (12 de Agosto de 1691-15 de Marzo de 1660) había deseado ser religiosa capuchina. Sin duda se lo había prometido a Dios. Pero el Padre ... Seguir leyendo
(hacia 1622). 2. El día (de) San Sebastián, estando en los Mártires, me sentí impulsada por el deseo de darme a Dios para hacer toda mi vida su Santísima Voluntad y le ofrecí el pensamiento que el me inspiraba de hacer voto de ello cuando tuviera permiso, y a continuación de esto, estuve todo el día profundamente embebida en la consideración de las Misericordias de Dios sobre sus creaturas, en todo el bien que veía en sus santos, que me parecían tanto más grandes cuanto ... Seguir leyendo
Página 5 de 6:« 1 2 3 4 5 6 »