(22.10.46) Conferencia del 22 de octubre de 1646 sobre la obligación que tienen las Hijas de la Caridad de no comentar las faltas que cometen en sus ejercicios las hermanas con quienes están El primer punto ha sido sobre las razones que tenemos para ocultar las faltas de nuestras hermanas a todos los que no tienen que conocerlas. Sobre eso se ha dicho: En primer lugar, no podemos dar a conocer las imperfecciones de nadie sin ofender a Dios. 2.° Va contra la caridad, y por tanto no debemos ser ... Seguir leyendo
E. 59 (A. 42) (Sobre la multiplicación de los panes en el desierto). pp.765-766 Cum sublevasset oculos 189. Esta acción de Nuestro Señor como hombre debe hacernos considerar cuál era la modestia de su porte exterior, y darme a entender que, en cuanto Dios, esa mirada suya es el escudo que protege y conserva nuestro ser, tanto natural como inmortal, así como el de la gracia que subsiste en nosotros sólo por su amor y bondad, por lo que quiero estarle eternamente agradecida y también por la ... Seguir leyendo
(19.08.46) El primer punto ha sido sobre las razones por las que las Hijas de la Caridad tienen que esforzarse en adquirir estas virtudes del respeto y de la mansedumbre. Sobre ello se ha dicho que: 1.° Esto agrada a Dios y al prójimo. 2.° Es imitar a nuestro Señor Jesucristo, que durante toda su vida estuvo lleno de mansedumbre. 3.° No podríamos ser verdaderas Hijas de la Caridad si no tuviésemos esas dos virtudes, ya que sin respeto no se tiene mansedumbre, y sin mansedumbre no se tiene caridad. 4.° ... Seguir leyendo
E. 58 (A. 36) (Pensamientos en la fiesta de San Fiacrio). pp.764-765 186. San Fiacrio dejó su país, la casa del rey, su padre, para irse a vivir al desierto de Brie: el motivo que movió a este santo a hacer acción tan generosa, no pudo ser otro que un fuerte toque interior que, al mismo tiempo, iluminó su entendimiento dándole a conocer la grandeza de Dios y el desprecio que ha de hacerse de todas las grandezas de la tierra. Y movió también su voluntad hablándole ... Seguir leyendo
(xx.07.46) Hijas mías, el hacer la visita no es un asunto poco importante, y se encuentran muy pocos espíritus que sean capaces de actuar de forma que la hagan útilmente. Es un asunto de los más difíciles. Entre cien personas, no se encontrará a veces más que una docena que sean capaces de ello. Hay que ser tan prudente, tan precavido, tan manso, tan secreto, ¡ah, secreto como en la confesión! Digamos solamente dos palabras. En primer lugar, hermanas mías, hay que hacerla pensando solamente en Dios ... Seguir leyendo
E. 57 (A. 20) (Pensamientos sobre la Cruz). pp.763-764 185. San Pablo nos dice llorando que muchos caminan como enemigos de la Cruz de Jesucristo. Estamos, pues, llamados a honrar la Santa Cruz, entendida en el sentido de toda clase de sufrimientos, tanto los relacionados con la misma Cruz en la que Nuestro Señor fue clavado, como las demás penas y dolores que padeció durante su santa vida humana, como El mismo nos lo enseña en diversos lugares de los santos evangelios.Pero principalmente las almas escogidas por ... Seguir leyendo
(01.05.46) Hermanas mías, no esperaba que hubiese hoy reunión; había pensado dejarla para otro día y creía que así lo había indicado, pero por lo visto no os lo han avisado. Me había preparado solamente para hablarles a tres o cuatro de nuestras hermanas que, por orden de la Providencia, tienen que partir mañana para ir a una fundación en Le Mans, pero, puesto que la divina Providencia os ha hecho venir a todas, digamos alguna cosa, in nomine Domini. Así pues, trataremos en esta pequeña charla ... Seguir leyendo
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