
El 8 de agosto de 1853 San Justino anotaba en su Diario:
La noche pasada, los Shoho, guardianes de cabras, vieron a aquellos dos mismos leones que rugían ayer tarde cerca de nuestra casa. Los vieron pasear toda la noche al claroscuro de la luna hasta el nacer del día alrededor de nuestra iglesia de Hebo. Todos los rebaños, la tarde anterior, se habían refugiado, por miedo, en lugar seguro. Los leones, mientras tanto, no tenían otro pensamiento, según parecía, que dar vueltas a la iglesia ...
Seguir leyendo