Esperanza de Israel
y su Salvador en el tiempo de la prueba,
dirige una mirada de bondad,
visita esta viña,
riega sus surcos,
aumenta sus planteles
y perfecciona esta obra
plantada por tu mano.
Tu mies es mucha,
pero los obreros son pocos.
Te rogamos a Tí, dueño de la mies,
que envíes obreros para tu cosecha.
Multiplica la familia y aumenta nuestra alegría,
para que crezca la ciudad de Dios.
Esta casa es tuya, Señor,
esta casa es tuya,
que no exista en ella piedra alguna
que no haya colocado tu mano.
Y a los ya llamados, Señor,
consérvalos en tu Nombre
y santifícalos en la Verdad.
Amén.
Original latino:
Expectatio Israel, Salvator ejus in tempore tribulationis, propitius de coelo respice, vide et visita vineam istam, rivos ejus inebria, multiplica genimina ejus, et perfice quam plantavit dextra tua. Messis quidem multa, operarii autem pauci. Rogamus ergo te Dominum messis, ut mittas operarios in messem tuam.
Multiplica gentem et magnifica laetitiam ut aedificentur muri Jerusalem.Domus tua haec, Domine Deus, domus tua haec: non sit in ea, quaeso, lapis quem manus tua santissima non posuerit. Quos autem vocasti, serva eos in nomine tuo, et sanctifica eos in veritate. Amen.
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Desde hace más de 20 años conservo en mi Biblia una estampita con esta oración, aunque con texto ligeramente distinto. Digo ligeramente y quizás tendría que decir -a veces- notablemente. La versión que está impresa en esta estampa es, a mi parecer, más poética, seguramente más alejada de una traducción literal del original latino (compuesto por el P. A. Fiat, Superior General de la CM a comienzos del siglo XX… creo).
Posiblemente, el permanecer demasiado anclados a una traducción “palabra a palabra” pueda hacer perder algo del sentido recto de lo que pedimos, como dice Luis Mari.
Siempre me gustó mucho este texto. Lo recito muchas veces, y muchas veces lo he oído rezar, sobre todo en casas de Hijas de la Caridad:
¡Oh esperanza de Israel,
Salvador nuestro en tiempo de la tribulación!
Vuelve, compasivo, tus ojos desde el cielo.
Ven y visita esta tu viña:
inunda sus acequias, multiplica sus racimos
da sazón a la plantada por tu mano.
La mies, en verdad, es mucha,
pero los obreros pocos.
Te rogamos, oh Dueño de la mies,
que envíes más obreros a tu campo.
Acrecienta a tu pueblo, aumenta su alegría
para que sean edificadas las murallas de Jerusalén.
Ésta es tu casa, Dios y Señor, ésta es tu casa.
No haya en ella (te pedimos)
piedra alguna que tu mano no haya colocado.
Y a los que has llamado
guárdalos en tu nombre
y santifícalos en la verdad. Amén.
En la Provincia CM Perú, rezamos así:
Esperanza de Israel
y su Salvador en el tiempo de la prueba:
Míranos propicio y visita esta viña,
inunda sus surcos, multiplica sus planteles
y perfecciona esta obra plantada por tu mano.
La mies es mucha pero los obreros son pocos.
Por eso te rogamos, Dueño de la mies,
que envíes obreros a tu campo.
Multiplica el personal y aumenta nuestra alegría
para que crezca la Congregación.
Esta casa es tuya, Señor, esta casa es tuya.
Que no haya en ella piedra alguna
que tu mano santa no haya colocado.
Y, a los ya llamados, Señor,
consérvalos en tu nombre
santifícalos en la verdad. Amén
Esta es la primera traducción o versión al castellano del “Spectatio Israel”. A la fecha son ya cuatro nuevas versiones y cada una de ellas se aleja más de la original. Creemos que no debería sacrificarse el espíritu primitivo, por muy primitivo que parezca, a los “afanes de creatividad” por muy originales que parezcan. (E. Mangana)
Suena bien: “Spectatio Israel, Salvator ejus in tempore oportuno…”
Como hemos cambiado de texto tantas veces, tengo que leerla en vez de rezarla. Pero bueno algo es algo.
Ya lo he dicho muchas veces y lo repito. No tengo otro remedio que aceptar que esta traducción se haya convertido en la oficial. Pero quiero dar mi opinión sobre ella.
Hay momentos en los que con esta oración o me callo y no rezo (no puedo ni quiero rezarla así), o cambio las palabras: Yo no creo que se deba rezar “envía más obreros para la cosecha”; es muy fácil recoger frutos sin trabajar…
Sé que se puede interpretar, pero yo creo que hay que rezar “envía más obreros para tu/el trabajo” (“uno es el que siembra, otro es el que riega, pero es Dios quien da el crecimiento”).
Y luego, “esta casa es tuya”: me parece muy pobre. Esta es tu casa, rezábamos antes: sí, esta comunidad, este grupo, la Iglesia en general es tu casa; somos tu pueblo y ovejas de tu rebaño… Es cierto, dicen parecido, pero con menos fuerza, a mi modo de ver.