Queridos hermanos y hermanas:
1. El Concilio Vaticano II afirma que el culto a la Santísima Virgen «tal como ha existido siempre en la Iglesia, aunque del todo singular, es esencialmente diferente del culto de adoración, que se da al Verbo encarnado, lo mismo que al Padre y al Espíritu Santo, pero lo favorece muy poderosamente» (Lumen Gentium, 66).
Con estas palabras la Constitución Lumen Gentium reafirma las características del culto mariano. La veneración de los fieles a María, aun siendo superior al culto dirigido a los ... Seguir leyendo



















