Sor Lucía Rogé, H.C. Éste es mi testamento...
Perdón por todo lo que han tenido que sufrir, unos y otros, a través de lo que ha sido mi pobre vida.
Perdón, especialmente, por esos once años de servicio, en la Casa Madre, a toda la Compañía, durante los cuales la mediocridad de mi vida interior se ha interpuesto como un obstáculo ante el designio de Dios sobre la comunidad.
Gracias a todas y a todos. La «Familia Vicenciana» ha sido intensamente y en toda verdad mi ... Seguir leyendo

















