
I.- Introducción
Desde siempre, los hombres intercambian bienes o servicios. Para comodidad de esos intercambios, pensaron en crear un intermediario: el dinero, que, bajo un pequeño tamaño, representa el valor potencial de un bien material o de un servicio. Mas, desligado de sus ataduras inmediatas con los bienes o los servicios procurados o posibles, el dinero ha llegado a ser objeto de una especie de culto. Es esta especie de divinidad: el "Mammón de iniquidad", que el Evangelio nos presenta enfrentado con Dios en el corazón ...
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