Querida hermana:
Alabo a Dios por lo que me dice de las disposiciones de nuestra madre. Y de lo que me dice que ella no haré nada en Chartres si sus hijas no se lo piden de buena gana; por lo que se refiere a Perrines, aceptaré la resolución que se tome como venida de Dios.
De lo que me dice de que vaya a casa de ustedes para asistir a su conferencia, antes de que llegue su madre, le ruego que me excuse, ya que escandalizaría ... Seguir leyendo






















