No ha quedado memoria de la fecha de la primera entrevista de Luisa de Marillac con Vicente de Paúl, quienes ya se habían visto por las calles de París: sus domicilios no distaban mucho uno de otro. Vicente se alojaba en la mansión Gondi, rue Pavée, parroquia de San Salvador; Luisa vivía en rue Courteau Villain, parroquia de San Nicolás de los Campos.
Según ella misma advierte en la Luz de Pentecostés, Luisa había sentido cierta repugnancia en cuanto a aceptar a Vicente como director espiritual: ... Seguir leyendo






















