París, 14 septiembre 1646.
Padre:
La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Me siento tan consolado al recibir sus cartas que no puedo menos de lamentarme al no recibirlas- así ha ocurrido esta semana, que su privación me ha llenado de preocupación por usted y por el padre Blatiron, del que no he tenido ninguna noticia desde que se fue a atender a la señora de Guébriant. Por mi parte, procuraré continuar siempre que pueda relaciones epistolares en todos los correos, aun cuando actualmente no tengo ... Seguir leyendo




















